
cuando la nada misma era nada,
existía alguien que si bien
aun no sabíamos de su existencia
siempre estuvo, esta, y estará,
lo vamos a llamar Tolkki.
En algún lugar en el tiempo
cansado de ver el vació
decidió crear un mundo perfecto,
donde yacerían las mas
hermosas criaturas creadas,
las mas bellas plantas vistas
y donde la felicidad reinaría.
A este mundo lo llamaría Meyton.
Lo que le tomo de tiempo en crearlo
fue lo que a un humano
resiste días sin tomar agua.
Una vez terminada la tarea que se había propuesto
se sentó a observar lo que había echo,
tanto era la belleza de la naturaleza creada
que tomo la decisión de crear a su primera criatura
en ella puso todo su atención,
ya que al ser la primera,
tenia que ser perfecta.
Poseía un cabello suave muy largo
como los hermosos rayos dorados del sol.
su mirada envolvente profunda, donde
sus ojos cautivaban a quienes los miraran.
Y su cuerpo, curvilinio de piel de seda blanca,
tan blanca como las nubes del cielo.
Su nombre era Létin. La primera Niyada.
Al verla con vida, para no estar sola,
decidió hacerle un compañero, con casi los mismos rasgos,
pero su cuerpo era mas robusto, fuerte,
tenia barba en su cara y su rostro mostraba
cierta expresión de ser alguien bondadoso y valiente.
Fue llamado Xirux, fue la segunda criatura creada y la primera de su raza,
era un Lupuxferox.
Cuando los dos se vieron por primera ves,
cuando los dos se juntaron sentían en su cuerpo
una especie de alegría interna (creo que ustedes saben como se sentían)
los dos, tomados de la mano, caminaron por las hermosas sendas,
las que Tolkki había creado con mucho amor,
cruzaron por numerosos arboles de todo tipo,
de manzana, de naranja, había para elegir.
Plantas exóticas que de tan raras que eran
causaba cierta motivación.
Llegaron hacia una colina y el sol
se estaba viniendo abajo, era un atardecer precioso
tan bello que se acostaron para apreciarlo.
El sol una ves en su cama para echarse a dormir,
los dos hicieron el amor por primera vez.
Esa noche fue tan especial como única.
Létin y Xirux se dieron cuenta que eran el uno para el otro
y que nunca en su vida iban a dejarse de amarse (muy bonito no lo creen?! si muy bonito).
A la mañana del día siguiente. Los dos notaban algo que faltaba al bosque,
algo que le diera un toque mas de vida, un toque mas de alegría,
y ya sabían que era, así que, le pidieron a Tolkki
y sin dudarlo les prometió lo pedido.
Queridos lectores no se pierdan el próximo capitulo que pronto va salir. Hasta la vista.
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